OSTEOPATÍA

¿Qué es la Osteopatía?

La osteopatía es una terapia manual integral, cuyo objetivo es reequilibrar los distintos sistemas del cuerpo (articulaciones, músculos, ligamentos, vísceras, …) y mente humanos, es decir, armonizar al individuo. Es un arma más del FISIOTERAPEUTA que trata a la persona como un ser INTEGRAL. Se basa en el concepto de ser humano formado por cuerpo y mente, inseparables en la salud y en la enfermedad (TERAPIA HOLÍSTICA). Los síntomas (dolor, estrés, mareos, cansancio, estreñimiento…) son la señal de alarma de nuestro organismo sobre algo que no funciona adecuadamente: son mensajes que nos envía nuestro cuerpo para que busquemos una solución para aquello que no marcha bien. La osteopatía pretende diagnosticar la CAUSA que desencadena todas las alteraciones y síntomas del paciente, lo trata, y deja que los mecanismos de curación del cuerpo hagan el resto.

Diagnóstico, Evaluación y Tratamiento

La sesión de osteopatía es siempre INDIVIDUAL. En ella se establece un diálogo entre las manos del terapeuta y los tejidos del paciente.

Consta de un primer tiempo evaluativo y un segundo tiempo terapéutico de tratamiento.

En la primera parte, el terapeuta se interesará por el estado de salud general, enfermedades anteriores… y realizara una serie de tests y palpaciones manuales para identificar las estructuras que han sufrido pérdida de movimiento o estrés mecánico.

Una vez identificadas dichas estructuras pasamos al tratamiento, en el que se aplicarán las técnicas manuales pertinentes para normalizar la función y eliminar los síntomas del paciente.

Técnicas osteopáticas

Las técnicas de elección varían en función de las características del paciente (edad, sexo, enfermedades asociadas…) y la naturaleza de la lesión (estructural, visceral, craneal, miofascial…). El arsenal de técnicas incluye manipulaciones de alta velocidad (thrusts) , movilizaciones lentas, técnicas de tejidos blandos (masaje, estiramientos, puntos gatillo…), técnicas miofasciales, técnicas viscerales, técnicas craneales, recomendaciones de ejercicios… etc.

Destacamos que la MANIPULACIÓN o THRUST (el “crujido articular” por el que se conoce a los osteópatas) es una técnica más para liberar el movimiento de una articulación. El sonido es producto de un efecto de vacío de apertura de la articulación (liberación de gas) y NO del choque de los huesos entre sí. La aplicación de las técnicas se hará siempre respetando el límite del dolor del paciente.

A quién puede ayudar el osteópata

La osteopatía no tiene límite de edad en su aplicación: pueden beneficiarse desde bebés hasta ancianos, mediante la aplicación de técnicas específicas en función de sus necesidades. El hecho de aplicar técnicas manuales en las que el terapeuta esta en constante comunicación con el cuerpo del paciente hace posible que la edad no suponga ningún problema.

Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies de objetivo, busca un nuevo camino para llegar a él

Confucio

Qué alteraciones trata la osteopatía

Es el momento de acudir al osteópata cuando presentemos cualquiera de estas lesiones, o síntomas relacionados con ellas:

  • Lesiones de espalda: cervicalgias, tortícolis, dorsalgias, lumbalgias, lumbagos, cansancio o dolor de cervicales, dorsales o lumbares; neuralgias cérvico-braquiales, ciáticas, pinzamientos, hernias, protusiones, contracturas, subluxaciones costales…
  • Problemas de estática postural: cifosis, hiperlordosis, escoliosis, flexo de rodilla, genu varum… y anomalías del pie: pie plano, pie plano valgo, pie cavo, hallux valgus (juanetes).
  • Secuelas del parto: ciáticas, dolores de cóccix…
  • Secuelas de accidentes de tráfico: dolores, mareos, vértigos, contracturas…
  • Secuelas de fracturas y luxaciones.
  • Lesiones deportivas: esguinces, osteopatías de pubis, problemas de menisco, contracturas y sobrecargas musculares, tendinopatías…
  • Patología músculo esquelética: artrosis, artritis, fibromialgia, osteoporosis.
  • Alteraciones vasculares (varices, piernas cansadas) y linfáticas.
  • Trastornos gastrointestinales: estreñimiento, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, aerofagia, hemorroides, hernia de hiato, ardor de estómago, cólicos biliares…
  • Trastornos menstruales: amenorrea, dismenorrea, síndrome pre-menstrual.
  • Trastornos de la esfera cráneo-cervical: cefaleas, migrañas, vértigos, mareos, neuralgias craneales (dolor de ojo, maxilar, neuralgias del trigémino…)
  • Alteraciones y deformidades del bebé y del recién nacido: plagiocefalia, cascos, platibasia, tortícolis congénita, luxación de cadera, pie zambo, cólico del lactante…
  • Patología mandibular: dolor, bloqueo mandibular, chasquido, bruxismo, closing, transtornos de oclusión…
  • Alteraciones psicológicas y psiquiátricas: estrés, insomnio, ansiedad, irritabilidad…

Tras el tratamiento de osteopatía

El tratamiento es generalmente indoloro y muy profundo. Por eso, después de éste, (y en especial de las primeras sesiones), puede ser que se sienta cansado, dolorido, con más sueño, con ganas de ir al baño más frecuentemente, o que aparezcan algunas dolencias que parecían olvidadas. Estas reacciones son normales, y no duran más de 3 días, si es que aparecen.

Para potenciar los mecanismos de autocuración del cuerpo y que el tratamiento sea más efectivo aún, es recomendable que se beba más cantidad de agua el día de la sesión y los 2-3 días sucesivos y realizar un deporte suave (basta con caminar incluso) durante 40 minutos- 1 hora para ayudar a eliminar las toxinas acumuladas.

Historia de la osteopatía

La Osteopatía nació en junio de 1874 de la mano de Andrew Taylor Still (1829-1917). Fue un médico norteamericano, que, impotente ante la imposibilidad de aliviar a los enfermos que trataba, desarrolla un conjunto de técnicas manuales a las cuales llamó “Osteopatía”; que constituyen la base de todas las maniobras utilizadas actualmente. Recogió las prácticas de los antiguos “ajustadores de huesos”, y las incorporó a la época de la ciencia, formando terapeutas y fundando escuelas en las que se estudia en profundidad la anatomía y la fisiología; así como la biomecánica articular. Los principios en los que basó su formación están aún vigentes, y son los siguientes:

  • La estructura gobierna la función. Existe una estrecha relación entre ambas, piense en un pie plano que produce alteraciones en la marcha del sujeto, o un intestino vago que produce estreñimiento, una artrosis cervical produce dolor, mareos… es decir, siempre una estructura alterada modifica la función normal.
  • La unidad del cuerpo. En nuestro cuerpo todo esta relacionado: los tejidos tienen continuidad de distal a proximal y de profundo a superficial. Piense ahora en un pie que duele al andar, por ejemplo, por un esguince. El cuerpo se adapta para cambiar el apoyo y que no duela, hace el paso más corto, anda más despacio… para compensar, evitando que duela esta zona del pie, y apareciendo muchas veces dolor en el otro miembro o en otra zona por la sobrecarga a la que se somete.
  • La autocuración. Nuestro cuerpo dispone de los medios necesarios para eliminar o combatir la enfermedad (sistema neurovegetativo e inmunológico). Sin embargo, estos medios deben estar libres para actuar: si existe trastorno circulatorio o metabólico que impide la nutrición normal de los tejidos o la eliminación de toxinas, éstos serán más susceptibles de enfermar y el cuerpo no podrá defenderse ante los ataques.
  • La ley de la arteria: Si los tejidos no reciben el aporte sanguíneo necesario, las células no estarán bien alimentadas y se modificará el metabolismo de éstas. Por tanto, como hemos dicho antes, los tejidos se fragilizan, pues no pueden eliminar bien las toxinas creadas, siendo mas débiles ante agresores tanto internos como externos.

Un ejemplo claro de estos principios es un infarto de miocardio: al corazón no le llega sangre y parte de sus células mueren porque no les llega alimento, dejando de realizar su función, y es posible que el individuo muera, si el tejido afectado es muy grande.

La osteopatía en la actualidad

Inglaterra ha sido el primer país europeo en reconocer la osteopatía como profesión y carrera universitaria independiente, empezando el proceso en 1993 y quedando totalmente reglamentada y en curso en el 2000. En otros países europeos también ha finalizado el proceso de regularización, como Bélgica, Francia, Noruega o Irlanda.

En España se están llevando a cabo contactos con las correspondientes administraciones para poner en marcha el reconocimiento de la profesión.

De momento, la osteopatía se engloba dentro de las llamadas “terapias alternativas”, y es por ello por lo que pensamos que los profesionales más cualificados para ejercerla, son los fisioterapeutas, que tienen carrera universitaria, y cuya formación está basada en el tratamiento del aparato locomotor, con un amplio conocimiento de anatomía, biomecánica y fisiología, que sería lo mínimo para la formación posterior de un buen osteópata. Por esto, creemos más adecuada la formación que permite solo su enseñanza y posterior ejercicio profesional a fisioterapeutas diplomados.